Periodista de profesión y convicción.

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Ismenia Ardila Díaz. Comunicadora Social-Periodista.

jueves, 21 de julio de 2011

Primero los candidatos...

Por Ismenia Ardila Díaz

Sí, esa es la lógica en la que estamos enredados. A estas alturas del debate preelectoral en el Cauca en consideración a las circunstancias y el calendario oficial, la próxima semana será definitiva para conocer los nombres de los aspirantes a las elecciones regionales o ‘primarias’ del 30 de octubre, quienes son y con quién se van. Claro que la publicidad política se anticipó para algunos, so pena de multas que no sabemos si se dieron y el desgaste para otros que terminaron saliendo del escenario.

A estas alturas, la única polémica que ha alimentado este período de francos bostezos son las grandes diferencias al interior del Partido Liberal. Que si la encuesta va o no, que si el senador se lanza, que ese es, que ese no es, que a ese lo trajeron... Ni ideologías, ni propuestas de fondo, lo único que aquí se ha discutido y especulado hasta ahora ha sido la conveniencia de que fulanos o perencejos sea los candidatos oficiales, mientras otros se preguntan si persiste la alianza de La U con el Conservatismo o si hay opción de una convergencia contra la politiquería.

Y en el fragor de una campaña política de “pre candidatos”, aún sin fuerza, entre almuerzos, comidas, reuniones y conversaciones que van y vienen entre Bogotá y Popayán, el Cauca se debate en su más violenta y dolorosa jornada por cuenta de los ataques de las Farc a poblaciones históricamente victimizadas, poniendo en evidencia el cambio de estrategia como el masivo reclutamiento de menores de edad, que son hoy protagonistas de esta nueva guerra. Y mientras ya algunos discuten la estrategia militar y la Misión de Observación Electoral hace advertencias sobre los grandes riesgos del proceso, alimentados por las luchas internas que se libran en territorios del abandono como la Costa Pacífica y otras zonas afro, indígenas y campesinas de norte, sur y oriente, especialmente, no se siente ambiente incluso para tratar los temas de coyuntura. Qué lento que reaccionamos en el Cauca por el impacto de las acciones terroristas en nuestros pueblos. Devuelve la esperanza que la sociedad civil intente organizarse, ojalá sin manipulaciones electoreras y de largo aliento. Cuando todo el país se pronuncia y mira al Cauca, aquí apenas no estamos desperezando.

Por supuesto que no habrá campaña sin debate y este se dará tarde o temprano, apenas los jefes se pongan de acuerdo. Entonces tendremos la oportunidad no sólo de revisar los perfiles de los protagonistas, conocer la lista de compromisos que suelen acompañarlos como sus posturas ideológicas, confrontaciones o sintonías con la política nacional e internacional. Resuelto el tema de avales y alianzas, empezará una rápida carrera de los candidatos para reforzar su imagen y la de sus apuestas, al ritmo de las alianzas, los contactos y los acuerdos donde los intereses comunes o distantes aportarán otro ingrediente a la hora de elegir. Entonces, ojalá haya todos los espacios posibles para confrontar opciones, poniendo especial atención al tema de moda: las regalías, un recurso coyuntural que debe congregar de manera excepcional al Estado, la academia, las empresas y organizaciones sociales. Ya avanza la preselección de proyectos para el Cauca y no podemos equivocarnos. Hay que consolidar vocaciones, asegurar capacidad de administración y un manejo transparente de los recursos. Esta es oportunidad histórica.

www.el-atrio.blogspot.com

miércoles, 6 de julio de 2011

Un buen concejo...

Por Ismenia Ardila Díaz

isardiaz@gmail.com


Ya abundan por ahí las listas de precandidatos a la Asamblea Departamental y los Concejos Municipales, la mayoría haciendo fila y méritos para salir bien librados en la ‘feria de los avales’ que introdujo la última reforma política y fortaleció a los congresistas de turno, más que a los mismos partidos.

Y entre tanta gente hay de todo, hasta ‘patos’ sin ton ni son y por supuesto, líderes forjados en el trabajo comunitario y profesionales que han mostrado sus calidades en otros escenarios no precisamente de la política. Para muchos tal vez resulte toda una aventura la búsqueda de seguidores dispuestos a acompañar el sueño de ejercer un liderazgo franco y renovador a unas corporaciones donde no parece fácil ingresar sin maquinaria electoral.

Entre los aspirantes advertimos gente seria que se le quiere medir al reto de participar en la política, aunque nunca hayan toreado esas lides. Valiosa decisión que esperamos no sólo contribuya a enriquecer un debate que debe importar tanto como el de la elección de los primeros mandatarios local y departamental y ojalá arroje perfiles valiosos.

En lo que estamos de acuerdo de entrada, es en la importancia de elegir un buen Concejo y por supuesto, Asamblea Departamental. En Popayán, por ejemplo, estamos en mora de contribuir a que esta corporación suba su perfil y sea protagonista de la planeación, la discusión prospectiva de ciudad y el control político de la administración de turno.


Lamentablemente, estamos acostumbrados a que muchas de las asonadas al interior de esa corporación, respondan más a una disputa burocrática y hasta a diferencias personales, contribuyendo a que pase de todo y nada y se incremente la indiferencia ciudadana.

Son vergonzosos muchos de los motivos de las investigaciones en el último período del Concejo Municipal y eso deberíamos recordarlo. En Popayán, Ciudad Universitaria que se precia de tener un diez por ciento de la población estudiantil ya es hora de que empecemos a pensar inteligentemente nuestro voto, valorando espacios políticos tan importantes como éstos, para que no sigan siendo en buena parte los butacos de quienes le cargan el maletín al político de turno. Hay que escrutar bien a quienes finalmente terminen en el tarjetón. Hay que vencer la indiferencia y decidirse a contribuir en las urnas a la elección de un buen Concejo. Escuchemos propuestas, revisemos perfiles. Popayán lo necesita. No venda ni bote su voto.

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La compra masiva de la reciente edición del diario El Heraldo de Barranquilla, donde se publicaba un análisis político que develaban enredos de candidatos y parapolíticos, revivió la vieja práctica de la que no se ha salvado ni El Liberal, en tiempos de denuncias graves. Ya lo vivimos en otros tiempos de escándalos e ingratas noticias donde aparecieron personajes de la vida política del Cauca y cuyas ediciones se desaparecieron milagrosamente. Esta es sólo una de las tantas prácticas con las que se intenta ‘tapar el sol con un dedo’.

150 retroexcavadoras en la ribera del río Timbiquí es un total despropósito. ¿Cómo entraron? Quién controla? Cuándo será que ingresan masivamente maquinarias para dar vía libre a una gran obra de infraestructura para explorar la violencia y la centenaria brecha social? Hasta cuándo?